La esclerosis lateral amiotrófica o ELA, es una enfermedad de las neuronas en el cerebro, el tronco cerebral y la médula espinal que controlan el movimiento de los músculos voluntarios.

La ELA también es conocida como la enfermedad de Lou Gehrig.

La ELA suele comenzar con espasmos musculares y debilidad en un miembro, o dificultad para hablar. Con el tiempo, la ELA afecta el control de los músculos necesarios para moverse, hablar, comer y respirar. No existe una cura para la ELA y, a la larga, la enfermedad es mortal.

Síntomas:

  • Dificultad para caminar o hacer tus actividades diarias
  • Tropiezos y caídas
  • Debilidad en las piernas, pies o tobillos
  • Debilidad o torpeza en las manos
  • Balbuceo o dificultad al tragar
  • Calambres musculares y fasciculaciones en los brazos, hombros y lengua
  • Dificultad para sostener la cabeza o mantener una postura correcta

 

Factores:

  • Herencia. Del 5 al 10 por ciento de las personas con ELA la heredan (ELA hereditaria). En la mayoría de los casos de personas con ELA hereditaria, existe una posibilidad de un 50 por ciento de que sus hijos desarrollen la enfermedad.
  • Edad. El riesgo de padecer ELA aumenta con la edad, y es más frecuente entre los 40 y los 60 años.
  • Sexo. Antes de los 65 años, la cantidad de varones que desarrollan ELA es un poco mayor que la de las mujeres. Esta diferencia entre varones y mujeres desaparece después de los 70 años.
  • Genética. En algunos estudios que examinaban el genoma humano completo (estudios de asociación del genoma completo), se encontraron muchas similitudes en las variaciones genéticas de las personas con ELA hereditaria y algunas personas con ELA no hereditaria. Estas variaciones genéticas podrían hacer a las personas más propensas a la ELA.

 

Tratamiento:

  • Riluzol (Rilutek): este medicamento parece enlentecer el avance de la enfermedad en algunas personas, tal vez al reducir los niveles de un mensajero químico en el cerebro (glutamato) que a menudo se encuentra presente en altos niveles en las personas con esclerosis lateral amiotrófica. El riluzol se toma en forma de píldora y puede provocar efectos secundarios, como mareos, afecciones gastrointestinales y cambios en la función hepática.
  • Edaravone (Radicava): la Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó su uso en 2017 sobre la base de un ensayo clínico de seis meses que demostró que el edaravone redujo el deterioro del funcionamiento cotidiano relacionado con la esclerosis lateral amiotrófica. El medicamento se administra mediante infusión intravenosa (en general, entre 10 y 14 días seguidos, una vez al mes) y los efectos secundarios pueden comprender hematomas, alteraciones en la marcha, urticaria, inflamación y dificultad para respirar.